Contextualización

Posted on 29 septiembre, 2012 por

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Una impresora 3D es algo más que un aparato técnico, es también un objeto cultural, que tiene, como todos los artefactos, una historia contextualizada.

Para no olvidarnos de ninguna de sus dimensiones y para darle más sentido a la hora de explicar a los demás lo que es, es bueno no fijarnos sólo en sus potencialidades técnicas o en la fascinación que legitimamente genera.

Empezaremos entonces con una contextualización como objeto técnico; luego exploraremos la historia de este aparato concreto. Finalmente, intentaremos entender a qué movimiento cultural pertenece y con qué otros se vincula esporádicamente o según el punto de vista del que la mira o la utiliza.

  1. Orígenes técnicos

La impresión 3D o impresión tridimensional, o estereolitografía, es una técnica de producción industrial utilizada desde los años 1990 para contestar a necesidades de prototipaje rápido.

Según las fuentes que encontramos, habría nacido en 1986.

Se encuentra por tanto en las industrias automovilísticas o aeronauticas por ejemplo. También los diseñadores, arquitectos, joyeros, etc. utilizan servicios de impresión 3D para probar sus productos o producir moldes.

La impresión 3D consiste en transformar un diseño en dos dimensiones en un objeto físico de tres dimensiones.

Las máquinas de impresión 3D entran dentro del conjunto de las máquinas de fabricación digital. Esas máquinas tienen en común el poder de transformar los « bits » que son la medida de lo digital en « átomos », medida de lo físico. Esta expresión, muy utilizada por el movimiento de los fablabs, cuyo iniciador Neil Gershenfiled ha inventado o popularizado, contiene la realidad de los procesos físicos y técnicos que caracterizan la impresión 3D entre otras.

La impresión 3D es una técnica denominada “aditiva”, es decir, que deposita el material necesario para la creación del objeto capa por capa. Al contrario de otras máquinas de fabricación digital que funcionan restando material, como es el caso por ejemplo de las cortadoras láser.

Existen varias técnicas de impresión 3D.  La impresión 3D industrial puede utilizar plástico, cera o metal.

El gran cambio que ha hecho conocer la impresión 3D y pensar que podría entrar en cada casa siendo una tecnología accesible es el proyecto RepRap. Así pues, pasamos al origen directo de esta impresora.

  1. Del proyecto Reprap a la Replicator

El proyecto Reprap, que nace en 2007, es el proyecto disruptivo; el origen del conjunto del movimiento vinculado a la impresión 3D actual. Proviene de una serie de elecciones y tomas de responsabilidades tanto éticas como científicas que el equipo de la Universidad de Bath, liderado por Adrian Boywer, tomó a nivel metodológico y de resultado.

Buscando prolongar la idea científica compartida de producir una máquina capaz de autoreplicarse, el equipo de Bath llega a la producción de la primera Reprap: una máquina capaz de reproducir el 80% de sus piezas: una máquina que casi se puede autoreproducir.

Eso es el objetivo de este equipo científico sin el cual no se puede entender el estado actual del proyecto ni las elecciones hechas por este equipo en aquel momento.

El objetivo de la reproducción, base del proyecto, tiene el corolario de la fertilidad y por lo tanto, de la extensión del número de máquinas semejantes. Por lo tanto, si es que la extensión por la naturaleza misma de la máquina es un objetivo, tenían que quitar el máximo de obstáculos a esta reproducción. Así, reducen el obstáculo del precio y del material, utlizando piezas estándares. Para quitar el obstáculo que representa la propiedad intelectual clásica para la reproducción, deciden de poner esta máquina bajo una licencia libre que impida patentarla. La reprap es por lo tanto una impresora open source.

Todo esto, la búsqueda de la solución de una pregunta científica común a la comunidad científica como el objetivo y sus consecuencias se encuentran en el artículo publicado por el equipo después de la fabricación de la primera impresora.

Reprap, significa « replicating rapid prototyper ».

Alrededor de este proyecto se organiza entonces una comunidad contribuidora que va a crear sus propias máquinas, a modificarlas y a mejorarlas.

Así, podemos ver en este árbol la evolución de las Repraps.

Otro proyectos nacieron alrededor de ello, como la creación de herramientas necesarias para manejar la impresora, como Replicator G, un software de control de la impresora creado por Zack Smith, contribuidor de la comunidad. También nació, de la mano de esta comunidad, el increíble espacio de publicación de diseños 3D que es Thingiverse.

Otras personas, como Josef Prusa, crearon nuevos modelos de Repraps que, mejorando su funcionamiento técnico, fueron adoptados por muchas personas.

Hoy en día, la comunidad no deja de crecer y las aportaciones técnicas no dejan de sumarse. Por ejemplo Zack Smith está trabajando en un protocolo capaz de enviar una impresión 3D a cualquier máquina conectada en el mundo. Emmanuel Gilloz está trabajando a la segunda versión de su Foldarap, una Reprap plegable.

Por otra parte, y debido al tipo de licencia utilizada para proteger el proyecto Reprap, también se lanzarons proyectos comerciales que nunca hubieran podido nacer sin la existencia y la apertura de Reprap. Más aún, no se hubiera conocido por lo menos por ahora la impresión 3D personal, y no estaríamos aquí, en este proyecto.

Así pues nacieron empresas o proyectos como Ultimaker, Makerbot, Makergear, Printrbot, y numerosos otros. Pero también, empresas de venta de kits y de consumibles. Nosotros, Ultra-lab, y también la empresa Reprap Barcelona por ejemplo que imprime y vende kits de Reprap.

El proyecto Reprap ha provocado en poco años la aparición de un verdadero ecosistema a la vez comunitario y a la vez comercial.

La Replicator que tenemos aquí es una descendiente de la Reprap, después de la Cupcake y de la Thing-o-matic.

  1. Contexto cultural

a. General

  • Movimiento « Makers »

« Makers », « Cacharreo », « Bidouille », pero también « Hacking », « hackerspace », « Maker faire », « techshops », « Barcamp » tantas nuevas palabras a veces utilizadas en inglés, a veces traducidas, tantas situaciones a veces ancladas en el contexto local, a veces reproducidas sobre un modelo internacional, que no definen pero sí llaman la atención sobre un movimiento para nada nuevo pero que ha ganado cierta nobleza, popularidad, visibilidad y sentido político y ético desde hace unos años, y que llamaríamos el movimiento « Makers ».

Es el movimiento de la gente que hace, que fabrica. Tiene sus héroes, sus blogs, sus referencias.

Podríamos preguntarnos: ¿por qué ahora? ¿qué tiene de tan estimulante? Y ¿por qué nos dice tanto hoy?

Uno. Porque existen nuevas herramientas accesibles tanto a nivel de competencia como a nivel de precio. Un caso como la impresión 3D es significativo. Pero no es el único. Los drones por ejemplo, o la biología DIY con el acceso a tecnología como secuenciadores de ADN, etc.

Dos. Porque podemos hacer nosotros mismos con facilidad cosas que pensábamos estaban reservadas a la industria. Y no sólo que las podemos hacer, es que las podemos hacer igual de bien.

Y sobre todo porque no estamos solos. Lo vimos: Reprap es una comunidad. La adopción masiva de esta manera de hacer venida de las personas además de nutrir las comunidades, de mejorar las tecnologías, está operando un cambio potencialmente radical en las maneras de hacer y en las relaciones con los objetos. ¿No será totalmente diferente la producción de objeto si está descentralizada, a la vez local y asegurada por una red de productores?

Tres. Nos llama la atención porque estamos en periodos de crisis diversas y  este modelo cultural de fabricar parece conjugar una innovación más eficiente que los modelos tradicionales, un consumo de material y de objetos más razonado y un desarrollo correspondiendo a una escala más humana porque tiene en cuenta al individuo.

  • La fabricación digital y los fablabs

La fabricación digital es el conjunto de las máquinas controladas por un proceso digital. Si miramos unicamente desde el punto de vista técnico, podemos retomar lo que dijimos en el primer punto: transforman un diseño digital en un objeto físico.

Pero su impacto reside en, de nuevo, la puesta a disposición de esas máquinas a públicos que no tenían acceso a ello anteriormente.

Es, en general, en el marco de los Fablabs, laboratorios de fabricación digital, como el que existe aquí en León, donde esas máquinas se vuelven accesibles, cada uno elaborando sus reglas de acceso y los públicos a los cuales se orientan con prioridad.

El concepto de Fablab nace en el 2000, en el Center for bits and atoms del MIT en Estados Unidos y más especificamente de Neil Gershenfeld. Su idea fue no sólo la de publicar resultados mediante los tradicionales papers sino de concretar su investigación generando esos espacios reproducibles.

La idea de esta asociación de máquinas es de poder fabricar « casi todo » a una escala intermedia.

Los primeros Fablabs nacieron en el 2002. Hoy en día se cuentan 80 fablabs en el mundo entero que constituyen una red con recursos mutualizados, aunque cada uno con unas especificaciones totalmente diferentes.

  • El open source hardware

Es un hardware cuyo diseño está públicamente disponible. Cualquier persona puede estudiarlo, modificarlo, distribuirlo, fabricarlo y vender diseños o más hardware basado en el original. Sus fuentes son accesibles y los componentes, herramientas y documentación están idealmente abiertos y sus procesos estandarizados. Esta es una definición basada en la proporcionada por el Open Hardware Summit.

Existen otras definiciones, pero todas apuntan a que la información debe ser accesible, lo que significa que no sólo debe ser publicada, sino que debe ser publicada bajo formatos estándares.

La idea pues es que esa tecnología novedosa tenga una dimensión más: que el conocimiento sobre el cual se funda sea accesible a quién lo desee y que, a partir de este conocimiento, pueda construir su propia creación.

El open source Hardware es un movimiento internacional que afecta a productos muy diferentes y se sitúa en la línea del software open source.

Proyectos educativos como Arduino o Raspberry Pi, artísticos como el Botanicalls kit, de investigación como Reprap, comerciales como Littlebits o Ultimaker. Empresas enteras como Sparkfun, Adafruit, o nosotros Ultra-lab 🙂 son open source.

b. España

En España, el movimiento está en pleno desarrollo.

  • Cacharreo y prototipos

Uno de los espacios más innovadores y más interesantes en España ha sido Medialab Prado, porque se ha orientado a ofrecer un espacio de experimentación, de cacharreo, de prototipaje.

Así desde los conceptos, hasta la comidad, pasando por el arte, el software o el hardware, ha creado marcos de actividades que se han exportado en el mundo entero.

Talleres de producción como Interactivos? o encuentros informales como los viernes Openlabs dan la oportunidad de aprender y hacer de todo: programación, cocina, impresión 3D, etc.

El cacherreo y el prototipado son las bases mismas de este espacio que, en este sentido, se ha encontrado como un espacio muy avanzado en comparación con el resto de los centros culturales y artísticos equivalentes en el resto del mundo.

  • Comunidad Reprap

La comunidad Reprap es muy activa con, entre otros, el grupo Clone Wars. Un proyecto que sencillamente tiene el objetivo de favorecer la reproducción de Repraps utilizando la analogía a Star wars.

El proyecto es público y la comunidad se funda sobre una lista de discusión muy muy activa. Hoy en día más de 50 impresoras están « dadas de alta » en Clone Wars. Este verano, en agosto 2012, se podían contar 37 impresoras sólo a través de este proyecto.

En un reciente encuentro, una sala entera estaba llena de impresoras personales, cuando durante el mismo evento un año anterior, ¡no había ninguna!

  • Fablabs

Los Fablabs empiezan a ser numerosos en España: Fablab Barcelona, Fablab Bermeo, Fablab León, Fablab Sevilla, y también Commonsfab, Fablab Asturias o el Green fablab, todavía en estado de proyecto.

Además Fablab Barcelona tiene un papel de coordinador en la red. También Barcelona ha sido elegida para acoger el encuentro de toda la red en el 2014. Finalmente, el fablab Barcelona tiene la intención de abrir progresivamente ocho fablabs con especialidades diferentes en la ciudad.

  • Hardware abierto

Alrededor de Arduino, que hoy en día representa millones de usuarios en el mundo entero (uno de sus inventores, David Cuartielles, es de Zaragoza), se desarrolla una intensa actividad de encuentros, de experimentación tecnológica, de intercambio de conocimientos y de iniciativas comerciales.

Así por ejemplo, el blog Arduteka de Pablo Murillo colabora ahora en el blog de Arduino, y es uno de los animadores de la comunidad Arduino de Zaragoza.

Cooking hacks, una empresa también de Zaragoza, se dedica a vender Arduinos, entre otros aparatos open source y tiene éxito internacional.

Compañeros españoles apoyados por la institución gijonesa Laboral hicieron el documental « Arduino » que tuvo miles y miles de visitas.

Una de las primeras charlas donde se presentaba Arduino tuvo lugar en Medialab Prado en Madrid.

Numerosos eventos y talleres se celebran en toda España y algunos ya se afirman como un punto de encuentro esencial para la comunidad como la Open Source Hardware convention.